Se pierde un cliente cada vez que no responde
La consulta llega a las 9 de la noche o en plena hora de almuerzo. Para cuando hay tiempo de responder, el cliente ya le pidió lo mismo a otro negocio.
HuertoMatizado / Recepción
Citas, cotizaciones, seguimiento de cobros y soporte — todo lo que hoy pasa por el celular personal de alguien. Una semana sombra para medir, después una mensualidad por resultado.
El problema
En Costa Rica el WhatsApp es el canal comercial: las citas, las cotizaciones, el seguimiento de cobros y el soporte pasan todos por el celular de alguien. Ese alguien tiene salario.
La consulta llega a las 9 de la noche o en plena hora de almuerzo. Para cuando hay tiempo de responder, el cliente ya le pidió lo mismo a otro negocio.
Quién pidió cotización, a quién le falta el abono, qué cita hay que recordar. Si la persona que atiende se enferma o se va, ese conocimiento se va con ella.
Una recepcionista en Costa Rica ronda los ₡650.000 mensuales con cargas (unos $1.400). La mayoría de los mensajes que recibe son preguntas que se repiten todos los días.
El modelo
Hay dos formas de contratar trabajo digital, y casi todo el mundo le vende la primera.
Un software de agenda o de tickets donde usted tiene que ingresar los datos, responder los mensajes y generar los reportes. Le alquilan la herramienta; el trabajo lo hace usted.
Un agente de IA se conecta a su calendario, lee sus precios y sus reglas, atiende los mensajes y le entrega el resultado: la cita agendada, la cotización enviada, el cobro recordado. Sin que tenga que operar nada.
No es una automatización rígida con reglas fijas. El agente evalúa el contexto de cada conversación, decide cómo responder y aprende con sus correcciones puntuales — como una persona que mejora con cada semana de trabajo.
Qué atiende
Conectado a lo que ya usa: su calendario, su lista de precios y sus reglas.
Consulta de disponibilidad, reserva y recordatorios automáticos. Se conecta a su calendario y respeta sus bloques ocupados.
Responde precios y condiciones desde su lista, detecta pedidos y arma la cotización para aprobación. Nada de montos se compromete sin su visto bueno.
Recuerda pagos pendientes, confirma abonos y avisa cuando algo se atrasa. El cortacircuitos salta antes de que el sistema presione a un cliente por dinero.
Sin riesgo para vos
No le pido que me crea. Le pido una semana en paralelo.
El sistema corre en paralelo con la persona que hoy atiende, una semana, sin tocar nada de cara al cliente. Al final le entrego un número: el porcentaje en que la respuesta del sistema coincidió con la de la persona.
El sistema recibe los mismos mensajes que tu equipo y responde en silencio. Nada sale al cliente sin tu control.
Comparamos cada respuesta del sistema contra la que dio la persona: ¿coincidió? ¿fue coherente? ¿respetó sus reglas?
Un número: por ejemplo, 87% de alineación. Si el número es malo, lo descubre antes de firmar — y yo también.
Tres efectos a la vez: te quita el miedo (no arriesgás nada), me da el caso medido que hoy no tengo, y nos protege a los dos si el número sale malo. Es la versión comercial del método con el que trabajo todo: pruebas primero, agente después.
Por resultado, no por hora
El precio no sale de mi esfuerzo ni de la complejidad. Sale de la planilla que ya estás pagando.
Precio fijo
Conexión con lo que ya usa (calendario, lista de precios, reglas), calibración y la semana sombra incluida. No financia mi trabajo con su tiempo.
Cotización fija
incluye la semana sombra
Por resultado, con banda de volumen
Atiende hasta X conversaciones al mes. Todo lo que pase de la banda se conversa antes de tocar su factura. Se pausa o se cancela cuando usted quiera.
$450–$600 / mes
frente a los ~$1.400/mes de un salario de recepción
Lo que está escrito
Cuando se vende una herramienta y el usuario se equivoca, es problema del usuario. Cuando se vende el resultado, la falla es nuestra. Eso va por escrito.
Montos, descuentos, compromisos de fecha y cualquier cosa irreversible pasan por aprobación humana. El sistema nunca decide eso solo.
Qué situaciones salen del sistema y le llegan a una persona, y en cuánto tiempo. Documentado antes de arrancar, no después del incidente.
Qué nunca hace el sistema, sin excepción. Las reglas se escriben con usted, se prueban en la semana sombra y se cambian solo con su aprobación.
Atado a la mensualidad, no al daño del cliente. Sin esto, un modelo por resultado puede costar mucho más de lo que paga.
Preguntas
No. Es su recepción: habla con su tono, conoce sus precios, su agenda y sus reglas. Se calibra en la semana sombra contra la persona que hoy atiende, y se mide con un puntaje de alineación.
Ninguno de los dos. Un SaaS le da la herramienta y el trabajo lo hace usted; un Zapier ejecuta reglas fijas. Esto es Service as Software: un agente que evalúa cada conversación, decide la respuesta y aprende con sus correcciones. Vende el resultado, no la herramienta.
Porque el modelo por usuario se está muriendo justamente por lo que vendemos: el valor está en el resultado, no en cuánta gente usa la herramienta. Cobramos por conversaciones atendidas dentro de una banda, no por asientos.
Por eso existe la semana sombra: la medición ocurre antes de firmar, no después. Y en operación, los cortacircuitos y el escalamiento explícito aseguran que lo sensible siempre pase por una persona.
No, y está escrito: montos, descuentos y fechas irreversibles pasan por aprobación humana. El sistema propone, usted decide.
La mensualidad se pausa o se cancela cuando usted quiera. La semana sombra no le cuesta nada y no lo obliga a nada.
Sí, en español e inglés, con clientes en Estados Unidos en su misma zona horaria. Los precios son los mismos; en Costa Rica se factura con IVA aparte.
Sin riesgo para vos, sin promesas vacías de mi parte. Después decidimos.